Paisajes y vestigios históricos de la costa turca del Egeo
En tiempos de los griegos, la costa que se extiende a lo largo del mar Egeo —y a la que llegaron hacia el año 1000 a.C.— era conocida como Jonia, actualmente dominio turco. Esta franja de territorio, bañada por aguas traslúcidas, está sembrada de ruinas de la antigüedad, en un paisaje en el que los pinos alcanzan el mar y donde las gentes siempre son amables y hospitalarias. Éfeso fue uno de los enclaves más importantes del Mediterráneo oriental, hasta que en el siglo VI su puerto y la ciudad cayeron en el más absoluto abandono. Entre las ruinas que se pueden contemplar destaca la Biblioteca de Celso, que contaba con 14.000 pergaminos, y el gran teatro, con capacidad para 24.000 espectadores. Desde Kusadasi, en el sur de Éfeso, parten cruceros que llevan a la isla griega de Samos, patria del famoso matemático Pitágoras, que nació en la isla en el año 580 a.C. Más al sur se encuentran las antiguas ciudades griegas Priene, Mileto y Dídima. Mileto fue también una de las colonias griegas más importantes —además de cuna de la filosofía— y alberga una de las joyas del arte seylúcida, la mezquita de Ilyas Bey, construida a principios del siglo XV. En la ciudad de Dídima se encuentra una de las maravillas de Turquía, el templo de Apolo (siglo VII a.C.), en el que una imponente cabeza de Medusa daba la bienvenida al visitante que se dirigía al oráculo. Otra parada recomendable es la antigua ciudad de Halicarnaso —actualmente la bulliciosa Bodrum—, en la que destaca el imponente mausoleo (355 a.C.), que fue considerado una de las Siete Maravillas de la Antigüedad pero del que apenas quedan restos.

A tener en cuenta
Los españoles pueden visitar Turquía con el Documento Nacional de Identidad o el pasaporte. En el aeropuerto expiden un visado para una estancia máxima de tres meses. El clima en el Egeo es típicamente mediterráneo, con temperaturas en verano que oscilan entre 25 y 35 0C. El idioma oficial es el turco y la moneda, la Nueva Lira Turca; 1 euro equivale a 1, 84 liras. Se recomienda cambiar moneda sólo en bancos y oficinas oficiales. De abril a octubre, la diferencia horaria con España es de 3 horas más.

Cómo llegar
No hay vuelo directo desde España hasta la costa turca del Egeo. La mejor opción es volar a Ankara o Estambul y allí conectar con los aeropuertos de Izmir o Bodrum, a 100 y 35 km de Éfeso respectivamente (www.bodrum-info.org/airport/). El traslado desde estos aeropuertos a los principales enclaves del litoral del Egeo se puede realizar en taxi o en autocar de línea (www.shuttledirect.com). Otra forma de recorrer esta costa es por mar, a bordo de alguno de los ferries que realizan paradas en los destinos más populares. Consultas sobre las navieras y sus horarios: www.expocruceros.com.

Cómo moverse
Desde Éfeso hasta Bodrum hay una distancia de 180 km, que puede cubrirse por buenas carreteras. Para visitar la zona conviene alquilar un coche y también los servicios de un chófer-guía. Otra opción es alquilar embarcaciones para ir de una ciudad a otra siguiendo la costa. También hay empresas que organizan excursiones por mar a bordo de goletas, con un número limitado de pasajeros. Más información sobre cruceros en: www.navieradiamond.com y en www.turizm.net/bluecruise/.com.

Alojamiento
En la costa turca del Egeo, los enclaves de Kusadasi y Bodrum concentran la mayor oferta. Hay hoteles de diversa categoría, desde cinco estrellas hasta pensiones (www.grecotour.com). Los alquileres de apartamentos y casas privadas son otra posibilidad (www.2000villas.com).

Visitas principales
Éfeso. Esta antigua ciudad fue el centro romano más importante de la costa turca y hoy es uno de los vestigios mejor conservados. La visita debe tener en cuenta la Biblioteca de Celso y el Gran Teatro, pero además hay que detenerse en el ágora, el gimnasio y el estadio. Cerca se halla un santuario mariano, centro de peregrinación, en el que se afirma vivió la Virgen María.
Priene. Alejandro Magno recaló en la ciudad y sufragó el templo de Atenea, la visita más destacada que hoy se realiza en la antigua urbe griega.
Mileto. Fue un antiguo puerto, que los sedimentos dejaron tierra adentro. Además de visitar el recinto arqueológico es importante detenerse en la mezquita de Ilyas Bey, del siglo XV.
Lago Bafa. Accesible desde Mileto, sus aguas ligeramente salobres demuestran que fue un antiguo brazo del Egeo. Está rodeado de montañas en las que habitan más de 250 especies distintas de aves.
Dídima. La tercera de las ciudades griegas de la zona tiene en su recinto una de las maravillas de Turquía, el templo de oracular Apolo, que data del siglo VII a.C.
Isla de Samos. Desde el puerto de Kusadasi parten los barcos que llevan hasta esta isla griega que dista pocos kilómetros de la costa turca. Sus credenciales son sus frondosos bosques, diversos monasterios bizantinos y unos pueblos de casas encaladas que muestran su aspecto más tradicional.
Bodrum. Es la ciudad más importante de este tramo del litoral Egeo. Destaca el castillo de San Pedro, levantado por los caballeros hospitalarios de San Juan y los restos del mausoleo, erigido cuando la ciudad llevaba el nombre de Halicarnaso.
Bahía de Gökova. Al sur de la península de Bodrum se halla este rincón privilegiado, ideal para bucear en sus fondos marinos y rodeado de frondosa vegetación.

Yacimiento de éÉfeso
Unos 80 km al sur delaeropuerto de Izmir, principal acceso a la zona, se extiende el magnífico sitio arqueológico de Éfeso. Fue el asentamiento romano más importante de la zona entre los siglos II y VI a.C. Entre los numerosos vestigios que conserva sobresalen la fachada de la Biblioteca de Celso, erigida el año 114 a.C., y el Gran Teatro, con aforo para 24.000 espectadores.
Kusadasi e isla de Samos
A 19 km de Éfeso, Kusadasi es uno de los principales enclaves turísticos de esta costa. Destaca por sus playas y las posibilidades de ocio, sobre todo cerca del puerto, repleto de restaurantes. Desde sus muelles salen feries hacia otros puntos del litoral y también a la isla griega de Samos, situada enfrente, a apenas 12 km. El paseo por Samos descubre monasterios bizantinos, pueblos pescadores y vestigios arqueológicos griegos.

El legado griego
Las ciudades costeras de Priene, Mileto y Dídima han preservado buena parte de los restos arqueológicos de su época como enclaves griegos. En Priene, por ejemplo, se conserva el templo de Atenea (siglo IV a.C.) y en Mileto sobresale el recinto religioso Ilyas Bey (siglo XV) con biblioteca y hospedería. A 23 km está Dídima, una ciudad más moderna, gracias a la actividad portuaria. A pesar de ello conserva el castillo medieval de San Pedro –convertido hoy en el Museo de Arqueología Submarina– y una de las maravillas de Turquía, el templo de Apolo (siglo VII a. C.), con 108 columnas.

Reserva del lago Bafa
A 69 km de Kusadasi se encuentra el Parque Natural del Lago Bafa, rico en la variedad de flora y fauna –se han contabilizado 250 especies de aves–. Está rodeado por bosques y montañas de hasta 1.400 m de altitud, por las que discurren rutas senderistas con miradores. Desde Kusadasi se organizan excursiones de un día (www.kusadasi.net).

Península de Bodrum
En la confluencia de los mares Egeo y Mediterráneo se extiende esta península, donde se asienta una de las ciudades más encantadoras de la zona: Bodrum. Se llega por una carretera costera, enmarcada entre pueblos de casas blancas y pinares. Otra opción es acceder por mar en transbordador, mientras se admira la vista desde el mar, con la localidad presidida por el castillo de San Pedro, que domina toda la ensenada de Bodrum. Este baluarte fue erigido en el siglo XV y hoy alberga un museo de armas medievales.En la localidad de Bodrum hay empresas que organizan excursiones cortas a puntos de interés de la península, como otros pueblos costeros o la bahía de Gökova. Este rincón, situado al sur de Bodrum, está rodeado de una frondosa vegetación y los mejores fondos marinos del Egeo para realizar inmersiones (www.bodrum-info.org/).

Las mejores playas
El litoral turco del Egeo ofrece a sus visitantes playas para todos los gustos: desde calas solitarias hasta arenales con infraestructuras de todo tipo. En estas últimas funcionan empresas que organizan actividades náuticas como paseos en barco de vela, salidas para practicar el buceo o el windsurfing. En Kusadasi se agrupan algunas de las playas más bonitas de este litoral: Ladies Beach, National Park Beaches, Long Beach o la idílica playa Cleoptara, célebre por la finura de su arena. A todas se accede en autobús desde la localidad de Kusadasi.

Gastronomía
El pescado fresco es el producto básico en la dieta de los pueblos de esta franja costera. Las entradas suaves o mezeles incluyen platos típicos como el tarama, huevas de pescado en salsa. El té es la bebida más popular.

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